Manitoba en Ego Live

…A borbotones. Eso es precisamente lo que la banda neoyorquina Manitoba se encargó de derrochar sobre el escenario de la SalaEgolive, en nuestra ciudad, en Alcalá de Henares. ¡Un concierto que ni la RUAH ni Los Sultanes Del Swing se podían perder!

 Son pocas las personas, artistas o bandas que vencen y convencen allá donde vayan… Pocos los que nacen con esa cualidad, con ese don. Pues bien, una de ellas es sin lugar a dudas y sin miedo a equivocarnos el señor Richard ‘Handsome Dick’ Manitoba, que es el peculiar cantante de (como no podía ser de otra forma) Manitoba.
 
La trayectoria vital y profesional de este tipo es de ciertamente interesante: a mediados de los 70 se convirtió en el frontman de The Dictators, una de las bandas más relevantes del Punk-Rock de NYC y del mundo mundial; después, con el paso del tiempo ha logrado adquirir el estatus de veterano líder y referente (casi espiritual) para las nuevas generaciones que se iban sumando al carro; así como el de adalid y defensor a ultranza de ese Rock and Roll primigenio, básico y elemental que tanto nos gusta a todos nosotros; sin olvidar que actualmente también es un personaje radiofónico allá en los States… ¡Casi nada señores!
 
 
 Porque la clave del asunto, de la actitud, no consiste en dejarse un pastón para vestir a la moda o en hacer aspavientos sin sentido alguno, no… La actitud es algo innato que no se puede aprender o ensayar. Se tiene o no se tiene, así de simple. De esa forma es como Handsome Dick, con su sempiterno gorro y sus cadenas consiguió atrapar a todos los asistentes a base de entrega, cercanía, labia (aunque a veces no entendiéramos ni papa, esa forma de expresarse y dirigirse al público en plan Robert De Niro funcionó perfectamente) y con esa fuerza y convicción inquebrantable en la música, en el Rock and Roll:
 

 

 
Para los que no lo sepan, Manitoba se puede considerar (problemas legales a parte) una nueva reencarnación de The Dictators que cuenta entre su formación actual con las guitarras de Ross The Boss (The Dictators y exManowar) y de Daniel Rey (compositor-productor de Ramones y miembro de Wild Kingdom), con el baterista JP Patterson (miembro original de TD) y con Dean Rispler (de la banda de Hardcore neoyorquina Murphy´s Law) al bajo eléctrico. Vamos, que los que se subieron al escenario la noche de ayer tenían talento para regalar, más pedigrí que un concurso canino, más… Ya me entienden.
 
 
 
 
Fotos de todos los miembros de Manitoba excepto del bajista, que se me escapó vivo.
 

 

La banda estaba perfectamente engrasada e iba como un cañón de compacta, rápida e intensa pero permítanme que como hijo de un baterista (no sé cuántas veces habré podido contar por aquí y a mis amigos aquello de que de chaval mi padre estuvo a punto de grabar con los Burning el disco ‘Madrid’) y como persona que siente predilección por la percusión, prestara un poco más de atención a la labor de JP Patterson, que hay que comentar que se dejó las articulaciones y los huesos de los brazos al darle semejantes estacazos a la batería, ¡qué bestia parda!. Fue en esos momento cuando entiendí la razón de sus coderas, muñequeras y demás protecciones…
Sobre los guitarristas y el bajista, pues otro tanto de lo mismo… Pero para qué seguir hablando si podemos poner la última canción (más bien temazo) con la que cerraron el show. “California Sun”:

 

¡Nos oímos!

Radio de la Universidad de Alcalá