El Dorado en Ego Live

Cuando las altas expectativas se cumplen... Así se podrían titular todas las reseñas que se escriban sobre el Eldorado, una banda que disfruta llevando al escenario toda la fuerza del Hard-Rock setentero, que en los últimos tiempos está recogiendo críticas muy positivas por parte de la prensa y del público.

El viernes 5 de octubre tocaba en directo en la sala EgoLive de Alcalá de Henares. ¡Un concierto que la RUAH no se podía perder!

Lo de las altas expectativas que os contaba al inicio es debido a que sobre ellos he podido leer grandes palabras como "...Sueles saber cuando estás ante uno de los discos del año, pero es que cada disco que saca esta banda es una oda al Rock con más clase, ajeno a gustos particulares. Rock con mayúsculas, emocionante, rabioso, evocador, duro, sutil... No me cansaré de afirmar que nos encontramos ante una de las mejores bandas de Rock que actualmente se puedan ver sobre el escenario...".

Además hay más alicientes, ya que el anterior trabajo de Eldorado fue nominado al mejor disco y mejor canción en los Independent Music Awards. Y por si no fuera poco, el hecho de que gente que sabe bastante del tema te diga que el baterista de Eldorado es de los mejores profesionales de España en su instrumento y que no me los pierda por nada del mundo... Pues claro, como que al final se te generan esas altas expectativas y te tientan para ir al concierto a comprobarlo en persona.

Hay que dejar bien claro que el concierto fue sublime, tan rico en matices y repleto de detalles que nos hizo ver a los asistentes novatos que con Eldorado estábamos ante una banda que tiene el talento creativo y la capacidad instrumental necesaria (en realidad iban sobrados) para ganarse en un futuro no muy lejano al mundo entero, porque no nos engañemos, el Hard-Rock clásico siempre ha gustado ¿verdad?. Led Zeppelin, Deep Purple, Black Sabbath y demás máquinas de la década de los 70 siempre llenaban allá donde iban. Luego, en los 80 la bandera la recogió Coverdale con sus Whitesnake y la tradición parecía continuar intacta... Sino, que le pregunten a los americanos Black Crowes o a los australianos Wolfmother (dondequiera que esté esta última banda) si esto del sonido clásico no gusta o no vende hoy día.

Canción tras canción, Eldorado se encargó de dejarnos claro el porqué de todos esos halagos... Para nuestro disfrute.

Así, ya desde el inicio del concierto y mediante la gran clase y perfección técnica que demostraron el guitarrista Andrés Duende; la maestría y rotundidad del vocalista Jesús Trujillo, del que todavía recuerdo esos momentos desgarradores en los que se puso a cantar sin micro cerca, dejándonos bien a las claras que su garganta no es normal; el pulso vital del bajista César Sánchez, que al contrario que hacen muchos compañeros de gremio, no se escondió al fondo del escenario y que nos hizo ver que el bajo, bien tocado y con esos efectos wah-wah incluídos, es toda una pasada de instrumento; y el descomunal baterista Javier Planelles, que posee una pegada tremenda, de toneladas diría, y sonido semejante al de una estampida de elefantes a lo Jumanji.

Radio de la Universidad de Alcalá