En recuerdo de Liane “Lee” Russell, la mujer que amaba el chocolate

Cuando las mujeres van al médico y necesitan una radiografía, la pregunta invariable es: ¿está usted embarazada? La razón de esa pregunta se debe a la genetista estadounidense Liane Brauch Russell.

Liane “Lee” Russell, científica y activista ambiental, murió el 20 de julio de 2019 en Oak Ridge, Tennessee. Especialista en genética, estudió los efectos nocivos de la radiación sobre los embriones. Su innovadora investigación, que fue mundialmente reconocida, consiguió que se aplicaran protocolos muy cuidadosos a la hora de hacer análisis radiológicos a mujeres en edad fértil. También fue una destacada activista ambiental que jugó un papel decisivo en la protección de los ríos y las áreas naturales en Tennessee.

A raíz de la Segunda Guerra Mundial y del bombardeo nuclear de Hiroshima y Nagasaki, se iniciaron múltiples líneas de investigación acerca de los posibles efectos sobre la salud de la exposición a la radiación. Entre los científicos que investigaron en ese tema había pocas mujeres y una de ellas fue Liane Russell, una genetista que investigó el impacto de la radiación en el desarrollo de embriones de ratones.

Russell, la mayor de tres hermanos, nació en Viena en 1923. Su madre era profesora de canto y su padre ingeniero químico. Según el obituario publicado por su familia, sus padres «alentaron su mente inquisitiva, la trataron como un ser racional y la convencieron de que las niñas podían hacer cualquier cosa que pudieran hacer los niños». Eran tiempos muy peligrosos para los judíos europeos y los Brauch lo eran. Liane (Lee para su familia) tenía catorce años cuando los nazis invadieron Austria. Ella y su familia pudieron huir a Londres, aunque debieron renunciar a su cómoda vida de burgueses, a todas sus posesiones y a los prósperos negocios de su padre.

La familia sobrevivió al bombardeo de Londres y finalmente emigró a Estados Unidos. Lee estudió en el Hunter College de la ciudad de Nueva York. En 1945, se graduó Summa Cum Laude con una licenciatura en Química y una especialidad en Biología. Su plan original de cursar Medicina cambió radicalmente en 1943 cuando consiguió un trabajo de verano en el Laboratorio Jackson, un centro de investigación biomédica de Bar Harbor, Maine, con William Russell como tutor. Esa experiencia temprana en genética de ratones decidió que comenzara su carrera en investigación genética. Russell, con el que contrajo matrimonio, la animó a ir a la Universidad de Chicago para llevar a cabo su programa de doctorado.

En 1947, el año de su enlace, la pareja se mudó a Tennessee para trabajar en el Laboratorio Nacional Oak Ridge (ORNL), que anteriormente había sido uno de los laboratorios secretos del Proyecto Manhattan en el que los científicos realizaban investigaciones nucleares. Aunque ambos tenían ofertas para trabajar en otros centros de investigación, decidieron aceptar la oferta ese laboratorio porque les permitía trabajar juntos. Allí tuvieron dos hijos, David, en 1950, y Evelyn, en 1952. Allí comenzaron también a estudiar los efectos de la exposición a la radiación en ratones en la “Casa del Ratón”, un centro de investigación creado por ambos llegó a contener 200.000 roedores destinados a la investigación genética.

En 1949 obtuvo su título de doctorado en Zoología en la Universidad de Chicago con una tesis sobre los efectos nocivos de la exposición a la radiación en embriones de ratones en diversas etapas de desarrollo. Descubrió, por ejemplo, que la exposición a la radiación en un día determinado del desarrollo embrionario causaba a una determinada deformidad del pie del ratón; cuando los embriones eran expuestos a la radiación al día siguiente aparecía una deformidad diferente. En otro grupo de ratones, la exposición a la radiación provocaba la pérdida de las colas.

Profundizando en esas investigaciones y extrapolando los resultados a las mujeres, los Russell determinaron que el período más crítico de gestación humana ocurre entre las primeras dos y seis semanas de embarazo, cuando muchas mujeres aún no saben que están embarazadas. En 1952, la pareja publicó un artículo en la revista Radiology recomendando que las mujeres que pudieran estar embarazadas solo deberían ser expuestas a los rayos X durante las dos semanas posteriores al inicio de su último ciclo menstrual, cuando es poco probable que estén embarazadas.

Tales precauciones están ahora totalmente adoptadas en medicina radiológica. Pero en aquellos momentos, los descubrimientos de la pareja fueron muy controvertidos. «Estas recomendaciones, publicadas en 1952, atrajeron la ira de los radiólogos sobre nuestras cabezas y desencadenaron una serie de cartas de protesta al editor. […] pero en poco tiempo, la llamada regla de 14 días (a veces 10 días) se hizo internacionalmente aceptada en la práctica radiológica», escribió Liane.

La investigación de Liane también condujo al descubrimiento fundamental de que el cromosoma Y determina el sexo masculino en ratones y que solo uno de los dos cromosomas X está activo en las hembras. Su investigación fue la primera que demostró que este fenómeno ocurría en mamíferos y, según Katharine Q. Seelye, desencadenó «una lucha entre los científicos para ver si ese era también el caso en los humanos».

Su trabajo científico pionero, plasmado de 172 artículos de su especialidad, fue reconocido. Además de ejercer como profesora adjunta en la Universidad de Tennessee, recibió la Medalla Roentgen en 1973, fue elegida miembro de la Academia Nacional de Ciencias en 1986 y, en 1994, le otorgaron el prestigioso Premio Enrico Fermi del Departamento de Energía. En 2013, el ORNL creó una Beca Russell de tres años destinada a que mujeres y miembros de minorías con doctorado pudieran iniciar su carrera investigadora en el laboratorio.

Lee nunca dio por sentado que ella, una mujer investigadora en la década de 1940, hubiera podido forjar por sí sola una buena carrera científica. «En mi vida, he sido muy afortunada por gozar de oportunidades para trasladar mis propias ideas en áreas de investigación interesantes, pero, lamentablemente, este no es el caso de muchas mujeres jóvenes que esperan desarrollar carreras científicas y terminan simplemente en puestos de apoyo, quizás solo realizando trabajos rutinarios», dijo en una ocasión.

En 1966, el amor por la naturaleza que le inculcaron sus padres en los Alpes se volcó en un activismo ambientalista que mantuvo el resto de su vida. El catalizador fue la propuesta de la Autoridad del Valle del Tennessee (TVA) de represar el Obed, un hermoso río salvaje en una profunda garganta de Cumberland. Lee, su marido y otros fundaron Tennessee Citizens for Wilderness Planning (TCWP), un grupo de defensa de la naturaleza que pronto se convirtió en uno de las organizaciones ambientalistas más reconocidas en Estados Unidos.

Los activistas de TCWP ayudaron a presionar al Congreso para que promulgara la Wild and Scenic Rivers Act, para evitar amenazas de represar otros ríos de Tennessee, disminuir los estragos causados por la minería a cielo abierto y proteger varias áreas naturales en tierras públicas. Lee formó parte de la Junta del TCWP desde sus inicios y escribió y editó el Boletín del TCWP, que fue y es ampliamente reconocido entre los ambientalistas norteamericanos.

Lee Russell murió de neumonía después de someterse a quimioterapia para tratar un cáncer de pulmón. En el obituario, su familia recordó su «espíritu indómito, viva curiosidad, inteligencia, optimismo, sentido del humor y amor al chocolate». Tenía 95 años. Descanse en paz.

Prof. Dr. Manuel Peinado Lorca

 

Foto 1. La doctora Russell en una fotografía de fecha desconocida. Fotografía cortesía del U.S. Department of Energy, Oak Ridge National Laboratory.
Foto 2. La doctora Russell en una fotografía de 2018. Fotografía cortesía del U.S. Department of Energy, Oak Ridge National Laboratory.

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