Productividad: Algunos consejos y sugerencias

 


 

 

Tratando de encontrar el rumbo correcto.

 

 

Productividad en la Universidad

 

Ser productivo en la Universidad puede ser complicado. La verdad es que desde el punto de vista económico casi da lo mismo tratar de desarrollar una labor científica de calidad que dedicarse a pulular por los pasillos. La valoración en dinero de un sexenio (unos 100 euros/mes) es, más que ridícula, insultante. Ningún investigador se hará rico a base de sexenios. Alguien que se dedique sólo a dar sus clases puede reírse a mandíbula batiente de alguien que, además de la docencia, desarrolle tareas de investigación porque económicamente no compensa.

El entorno universitario no es precisamente el más adecuado para fomentar la productividad. En el día a día, se prodigan las interrupciones, abundan las reuniones, la carga docente nos agobia, la administración no nos valora, etc, etc, etc. Muchas veces tenemos que trabajar los fines de semana para terminar tareas que hemos dejado semiacabadas por diversas razones. Con un montón de tareas más o menos pendientes, los plazos para proyectos, comunicaciones a congresos, convocatorias, etc nos presionan y andamos siempre entregando las cosas tarde.

 

¡Otra forma de trabajar es posible!

 

La productividad de los investigadores no se puede medir contando las horas de permanencia en pasillos, despachos o laboratorios sino mediante RESULTADOS (artículos en revistas importantes, citas recibidas, invitaciones para impartir cursos y conferencias, sexenios, etc.). Estos resultados no pueden cuantificarse de forma completamente objetiva ni, por supuesto, deben valorarse "al peso", pero constituyen el verdadero objetivo de nuestra tarea.

Entrar al juego de quienes justifican su posición o su salario con las muchas horas de permanencia en los despachos y pasillos, sin hacer referencia a los resultados obtenidos, es una forma triste de declararse vencido de antemano.

 

Los consejos y sugerencias siguientes se basan en lo que he aprendido por experiencia propia y en lo que he leído por ahí. A mi me funcionan, pero puede que otra gente tenga otro estilo. 

El objetivo no es trabajar más tiempo, sino trabajar con más eficiencia y, por tanto, producir más cosas y de más valor en menos tiempo.

 

 

 

a) Orientaciones generales

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

b) Trucos y consejos prácticos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

c) No interrumpas

 

Muchas de las recomendaciones anteriores van orientadas a evitar que te interrumpan, pero hay que predicar con el ejemplo: No interrumpas a los demás para cuestiones triviales y aplícate los consejos y sugerencias anteriores a tí mismo.

 

d) Sincronizando tus ficheros en varios ordenadores

 

Si trabajas en varios sitios (casa, Facultad, etc) debes asegurarte de que tienes la misma versión de los ficheros en todos los ordenadores. Mucha gente utiliza pendrives para actualizar y sincronizar el contenido de sus ordenadores. Para ello copian la última versión de sus documentos de un ordenador al pendrive y de ahí la pasan a otra máquina. Si luego hay que trabajar en otro ordenador, es necesario repetir todo el proceso. Yo encuentro este método bastante complicado y peligroso. Siempre has de estar pendiente de que tienes la última versión de los documentos en todos los ordenadores y un descuido puede ser fatal ("¿Copié o no copié la última versión en el ordenata de casa?").

Yo suelo trabajar en ¡tres! ordenadores diferentes: uno en casa, otro en el despacho del campus de Alcalá y otro en un despacho compartido en la Escuela de Magisterio de Guadalajara (la Universidad de Alcalá tiene centros docentes en "territorio extranjero"). ¿Cómo sincronizar tres ordenadores diferentes? El método de copiar en el pendrive y pasar del pendrive a cada ordenador me sumergiría rápidamente en la teratología y en el caos...

Mi solución es radicalmente diferente. Yo utilizo el pendrive como disco de trabajo. El pendrive es mi disco-disco de trabajo donde tengo los ficheros "buenos" de cada uno de los asuntos en los que estoy laborando. Insisto: el pendrive contiene la versión "buena" de los documentos en los que estoy trabajando. Las versiones de los ficheros que hay en cada uno de mis ordenadores son copias de seguridad de los ficheros "buenos" que tengo en el pendrive. El sistema funciona así:

 

 

 

 

 

 

 

 

El único inconveniente que encuentro con el enfoque anterior es que el pendrive no tiene papelera de Windows: si eliminas un fichero por error, se fue al limbo para siempre (bueno, puedes recuperar la última versión copiada en el disco duro de alguno de los ordenadores en los que trabajas). Hasta ahora, nunca se me ha planteado este problema: nunca he borrado un fichero por error (soy tacaño, prefiero guardar las viejas copias a borrarlas). De todas formas, tengo entendido que si se carga el sistema operativo en el pendrive, se instala una papelera de Windows en él, pero no lo he comprobado.

 

 

e) Recursos

 

Las ideas anteriores no son exclusivas ni originales, muchas están tomadas de sitios sobre organización y productividad. Aquí hay unos cuantos recursos útiles:

 

 

 

 

 

 

 


 

 

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